El 6 de agosto de 2019, Walter “El Dulce” Abregú, caminó por la plaza Rosetti, que linda con el cementerio de Rosario. Habló por teléfono, saludó a una persona y enfiló para una vivienda ubicada sobre la avenida Rivarola al 7000. Abrió la reja y entró. Un grupo operativo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) seguía sus movimientos. Entró y lo atrapó. Abregú intentó resistirse pero no pudo.
A Abregú la Justicia lo buscaba por tener un importante rol dentro de una organización narco-familiar que operaba en Rosario. Él forma parte de los 10 mil prófugos que fueron recapturados desde 2015, cuando el gobierno nacional dispuso que las Fuerzas Federales trabajen de manera coordinada y articulada con otras agencias estatales e internacionales y crea por Resolución Ministerial el Comando Unificado de Recaptura de Evadidos (CUFRE).
“Cuando comenzamos el mandato sabíamos que el problema de los prófugos era extremadamente grave. Todas las semanas detenidos con salidas transitorias no volvían al lugar de detención, personas que desaparecían en los momentos previos a dictarles sentencias, una parte de estos delincuentes eran de extrema peligrosidad y podrían causar un gran daño en la sociedad. Hoy son una prioridad, hay un sistema y una estrategia para ir tras ellos”, dijo el secretario de Seguridad Eugenio Burzaco, quien está al frente del organismo.
Darío Oroquieta, el responsable del área en el que se enmarca el CUFRE contó que cuando empezó la gestión no había ninguna línea de trabajo seria con respecto a los prófugos. “Inicialmente se creó para capturar personas evadidas de unidades carcelarias, comisarias, y hospitales, pero luego las competencias se fueron ampliando para buscar prófugos”, señaló. Y contó: “Antes alguien se escapaba de una cárcel y nadie lo buscaba. Se tomó la decisión a partir de de la base CONARC y el SIFCOP, donde figuraban en ese momento había 55 prófugos, y creímos necesario crear un organismo especializado”.
Las mesas de trabajo del CUFRE se fueron armando con analistas de información. Las cuatro fuerzas federales tienen áreas de investigación especializadas para llevar adelante este trabajo.
Ambos funcionarios destacan que hubo un cambio de paradigma porque se empezó a trabajar en equipo y de eso da cuenta la cifra histórica de recapturado de media y alta peligrosidad.